Castillo y Jardines de Sofiero
Situado a 5 km al norte del centro de la ciudad (aproximadamente a 10 minutos en taxi o 20 minutos en autobús), merece mucho la pena hacer el corto trayecto hasta el Palacio de Sofiero. Antiguamente residencia de verano de la realeza sueca, la finca es célebre por sus extraordinarios jardines, en especial por su colección de rododendros, de fama mundial, que estalla en color a finales de la primavera. El palacio en sí es elegante pero sobrio; el verdadero atractivo reside en los jardines en terrazas que descienden hacia el mar, ofreciendo vistas cuidadosamente enmarcadas de la costa danesa. La sensación de tranquilidad cultivada y excelencia hortícola hace de este lugar una de las experiencias de jardines más gratificantes de Suecia.